lunes, 23 de enero de 2017

La mala costumbre de no comer bien


Existe una diferencia muy grande entre lo que se recomienda comer y lo que la gente come. Esto es especialmente cierto en relación a las frutas y las verduras. Debido a que son fuentes importantes de vitaminas y ayudan a prevenir el cáncer, las diferentes guías de alimentación incluyen a las frutas y verduras como elemento esencial de la dieta diaria. Sin embargo, es muy poca la gente que sigue esta recomendación o las consume en cantidades adecuadas.

La guía de alimentación más reciente recomienda comer cinco o más raciones diarias de una combinación de frutas y verduras, especialmente de frutas cítricas y verduras verdes y amarillas. Una ración de fruta es una manzana, un plátano o una naranja, tres cuartos de jugo de fruta o media taza de fruta picada, cocida o de lata. Una ración de verdura puede ser una taza de verdura de hoja verde, media taza de otras verduras o tres cuartos de taza de jugo de verdura.

Si se comen frutas y verduras de acuerdo a estas recomendaciones, se puede decir que se lleva una dieta nutricionalmente adecuada, que proporciona suficiente fibra y vitaminas A y C. Sin embargo, comer frutas y verduras en mayor cantidad aumenta la cantidad de calorías y puede aumentar la cantidad de grasa que se consume debido a la mantequilla o margarina que se le agrega a las papas y otras verduras, así como a los aceites de la salsas y aderezos de ensaladas.

Pero, pese a que comer frutas y verduras en cantidades mayores puede elevar la cantidad de calorías que se consumen, este aumento no está asociado a la obesidad. Pese a que las frutas y verduras son fuente importante de fibra en la dieta, este información aún no se ha extendido entre el público en general. La evidencia sobre el efecto preventivo contra el cáncer por comer frutas y verduras tampoco ha llegado a difundirse lo suficiente.


De hecho, encuestas que documentan lo que come la gente en los países industrializados han determinado que el 17 por ciento de la población no come ninguna verdura, y el 41 por ciento no come ninguna fruta o jugo de fruta. Además, sólo el 10 por ciento cumple con las guías de alimentación. Este contraste, entre lo que se recomienda y lo que se come, es alarmante.

miércoles, 18 de enero de 2017

Pros y contra de puertas blindadas

Las puertas blindadas son de esas puertas pensadas para dar seguridad al máximo. Puertas con una resistencia tan increíble, que las personas que aman la seguridad y están dispuestas a pagar lo que sea por ella, pueden ver en este tipo de puertas una aliada incondicional.
Las puertas blindadas, como cualquier artículo, tienen pros y contras que deben ser tomados en consideración cuando se decide adquirir una de estas puertas para el hogar o para la oficina como por ejemplo en http://ccerrajerosmadrid.com/puertas-blindadas/.

Los pros de las puertas blindadas

Las puertas blindas son seguras contra cualquier tipo de robo. Es casi imposible poder entrar a una casa con puerta blindada sin la llave especial que abre esta puerta. Por lo que la familia puede dormir tranquila e irse de su casa con la seguridad de que nada malo pasará en el hogar.
Las puertas blindadas son muy resistentes contra incendios y cambios climáticos, además resultan perfectos aislantes contra el ruido. Esto hace que la persona pueda mantenerse en la casa sin tener que escuchar lo que hay en la calle, lo que es un punto extra en caso de vivir en una comunidad ruidosa o en una zona con mucho tráfico.

Contras de las puertas blindas

No todo es perfecto. Debe haber algunos contras en el hecho de instalar una puerta blindada. Uno de ellos es su difícil accesibilidad en caso de no tener la llave a mano.
Si la persona no tiene la llave, la puerta no se puede abrir; y si lleva un cerrajero, este puede lograr la apertura de la puerta únicamente rompiendo la cerradura o destruyendo parte de la puerta, ya que como se dijo anteriormente, estas puertas son muy resistentes.

Otro dato extra, es que estas puertas no son nada económicas, por lo que si se compran se debe tener un presupuesto muy alto, ya que los sistemas de seguridad y el reforzado de la madera no es barato. La decisión final acerca en cuanto a su adquisición dependerá más del presupuesto que de las necesidades de la persona o la familia.